Antoni Gaudí

Antoni Gaudí, arquitecto de gran proyección universal y figura capital de la cultura catalana, vivió alrededor de veinte años en esta casa del Park Güell, la actual Casa Museo Gaudí.

gaudi1
gaudi2
gaudi3

Antoni Gaudí i Cornet nació el 25 de junio de 1852 en la ciudad de Reus. Perteneciente a una familia de caldereros, se inició en el mundo de los oficios artesanos en el taller de su padre. Pasó su infancia entre Reus y el pueblo vecino de Riudoms, donde se encontraba la masía paterna y donde pudo observar de muy cerca lo que sería un referente a lo largo de su vida: la naturaleza.

En 1868, a los 16 años, se trasladó a Barcelona, donde estudió arquitectura y donde residió el resto de su vida. Gaudí vivió con su familia en distintos pisos en el centro de la ciudad, hasta que, en 1906, a los 54 años, se mudó con su padre anciano y su sobrina enfermiza a una casa en el Park Güell, en la parte alta de Barcelona. La situación del nuevo hogar en aquel entorno privilegiado y alejado del centro parecía idónea para la débil salud de los Gaudí y, al mismo tiempo, permitía al arquitecto seguir día a día las obras del parque, por aquel entonces en construcción.

Desgraciadamente, el padre murió ese mismo 1906, y la sobrina, seis años más tarde. Aun habiéndose quedado solo, Gaudí siguió viviendo en el Park Güell de forma muy sencilla y austera, según sus profundas convicciones religiosas. Mientras tanto, se dedicaba prácticamente en exclusiva a la construcción del templo de la Sagrada Familia, en el que trabajaba desde 1883 y donde se instaló en 1925, ya de mayor, para dirigir la obra más fácilmente.

Unos meses más tarde, el 10 de junio de 1926, murió tras ser atropellado por un tranvía. Fue enterrado en la cripta de la Sagrada Familia, acompañado por una gran multitud que quiso dar su último adiós al arquitecto. Poco después, y siguiendo las instrucciones de Gaudí, su casa del Park Güell fue vendida, y las ganancias de la operación se invirtieron en la continuación de las obras del templo. Posteriormente, en 1963, la casa fue abierta al público como Casa Museo Gaudí.

Además de la Sagrada Familia, el proyecto más importante de su vida, y del Park Güell, Antoni Gaudí dejó en Barcelona otras obras singulares, como la Casa Vicens, el Palau Güell, la Casa Batlló o la Casa Milà. Su originalidad y creatividad, junto con su capacidad innovadora, han convertido a Gaudí en una figura universal de la arquitectura. En efecto, su obra es reconocida en el mundo entero, y su legado, a pesar del paso de los años, está más vivo que nunca.

Recordando a Gaudí…
Tras el arquitecto, está el hombre

Compra tu entrada online
¡Acceso directo con hora asignada!